Para Mónica Angelino. Hoy 8 de julio.
Mónica Angelino, la Poeta rebelada y revelada del Verbo, contorsionista del hacer Poético, con quien se tienen diálogos de Bardo, no digo ya deliciosos, voy más allá, diálogos en los que la Poesía se aloca, se centrifuga, se da vuelta como una media, muestra los orillos hasta la vergüenza del deschave. Ya lo dije por ahí. Lo suscribo.
Si, vos, Angelino, que te venís en tropel a pura Poesía.
Vos, que sabés que ando decantando Breve aunque intente hablar de eternidades, y que un reloj de arena sobra para medir el futuro libro, que va en proyecto.
Vos alocada generosa, en el momento en que ni los Poetas dejan de mirar su ombligo, vos, me enviás a puerta de correo este obsequio. Un futuro libro anticipándose Hojas, Letras, Palabras, con mis Palabras Trazos en el hacer de tu mano: tapa, contratapa, y de tu Editorial, que te la deseo de alma, llamada Kereme.
Cómo se agradece. Cómo decime, pedazo de Poeta, cuando hasta hacés Poesía con estas alquimias generosas.
Mónica, sos tan necesaria como el puchero del invierno, como el café torrado molido a punta de Palabras, de Versos insistentes. Porque ahí está la Poesía, y vos lo entendiste, no es sólo Palabra o Silencio, también es Gesto.
Gracias. Gracias. Gracias.
Y para que todos lo escuchen.
Para vos, Barda Talentosa, mi abrazo de Barda.
Virginia.